jueves, 9 de octubre de 2014

El bramido de Hortaleza enmudece la A-6. ARQUITECTURA 12 - 53 (B) XV HORTALEZA 'A'

La berrea de los venados da comienzo a mitades de Septiembre y no deja de sonar casi hasta el plenilunio de Octubre. Durante ese tiempo, las llamadas a la cópula solo se entorpecen con otro sonido, el del choque de los astados. El silencio de la noche se alcanza cuando el ciervo consigue el anhelado coito y en algún caso la fecundación. Llegados a este punto y pensando en aquellas mentes hostiles a la metáfora, quiero aclarar que sí, de lo que voy a hablar es del partido contra Arquitectura, no estoy dando un tutorial de sonidos guturales de apareamiento (lo siento delanteros, podéis seguir practicando entre vosotros).Este fenómeno de la fauna ibérica sirve para introducir un fenómeno que concluyó con la trabajada victoria ante Arquitectura 'B'. 

Quizás movidos por el ánimo silvestre que dejó en los jugadores la concentración en el Valle de Lozoya, en los mentideros del XV de Hortaleza se escuchan cantos a la victoria, pregones del futuro en la temporada, afanes de logros que todavía parecen lejanos... Al fin y al cabo, una suerte de berrea que, si bien en algunos casos sí pretende el solo fornicio (el caso de Tobi y Marcos), en la mayoría busca implantar la simiente de un juego que irá floreciendo a lo largo de la competición. 




Así, el Senior 'A' llegaba al sintético césped de Puerta de Hierro con la intención de fecundar con su sudor un futuro play-off de ascenso a DHB. La berrea llamando a la hembra victoria se detenía en el clavero de la A-6, en donde los dragones tenías que bregar con el primero de los machos y entrechocar sus astas con Arquitectura 'B'. La escuela, valga la contradicción, tenía el aspecto de un añejo cérvido  en cuya cornamenta se podían adivinar muescas de innumerables peleas y éxitos. Se trataba pues de la lucha entre un joven aspirante y un excampeón ya maduro. Dos animales en celo que iban a pugnar bajo un sol veraniego varado en las orillas del octubre.

Como se espera de los varetones, el XV tuvo más ímpetu tras el kick-off y comenzó embistiendo con fuerza. Tanto es así que desde el saque inicial hasta que los de Kiko consiguieron el primer ensayo (3' Villa: 0-5), se estuvo jugando todo el tiempo a 10 metros de la marca rival, justo donde la escuela había atrapado el balón que Pira había puesto en órbita. Los envites abisinios continuaron con el mismo brío, pero los arquitectos supieron rehacerse y afrontar con mucho encaje cada cornada de Hortaleza. Por eso los de negros optaron por dejar las sacudidas cuerpo a cuerpo y usar los metros de verde para que sus venados más brincapastos probaran suerte. Poco a poco, combinando largas carreras de apoyo con fuertes embestidas, Hortaleza fue engrosando su resultado: primero un golpe de castigo (14' Pira: 0-8) y después dos ensayos (17' Gonzo, convertido por Pira: 0-15 y 33' Marcos: 0-20). Con este marcador y con la salida de un capitán plastificado de hematomas que se confunden entre sus tatuajes, los de Oti se relajaron en las carreras para dejarse llevar por la entelequia de ese sonido cercano que era el arroyo cristalino del descanso.


No hizo falta que los dragones se desperezaran mucho después de refrescarse porque seguían con ganas de correr. Apenas hacia diez minutos que habían abandonado la ribera del partido y ya habían hendido tres veces sus pitones en el ingoal rival (41' Pelut, convertido por Pira: 0-27; 44' Yankee, convertido por Pira: 0-34 y 49' Jeffrey, convertido por Pira: 0-41). No fue el día, sin embargo, para los varetones más veloces del equipo. Pese a que Leo si consiguiera su ensayo tras muchas carreras frustradas (55' Leo: 0-46), en esta ocasión los ensayos no vinieron, como estamos acostumbrados, de la velocidad de nuestros aleros. 

Pero en la naturaleza, la bestia más peligrosa siempre es la que está herida y acorralada, y más si se trata de una fiera curtida en mil peleas. Arquitectura, tirando de sus genes competitivos y ganadores, no abandonaron el partido para cobijarse a la sombra de la resignación, sino que siguieron intentando entrelazar sus astas con las de Hortaleza  para derribarle en los últimos estertores del mediodía. De hecho consiguieron dos trabajados ensayos (63': 5-46 y 80', transformado: 12-46) a fuerza de empuje y golpe de cornamenta. Entre tanta sacudida de la escuela los hortalinos pudieron aprovechar los descuidos en la retaguardia de su rival para que el niño tinta y el barrilete de Praga consiguieran cerrar el marcador (71' Bodelón, convertido por Victor: 12-53). 

No nos gustaría acabar este relato sin hacer mención a esa especie de conjura que tienen los calvos gorditos. Quizás aficionados al pacharán, puede que embriagados por el olor de las hembras en celo, vieron sendas amarillas por extralimitarse en el juego (62' Paquirrín y 80' Chencho). Sí, hemos elegido la berrea como leimotiv... Puede que quede forzado pero todo encaja: estamos cachondones, no paramos de berrear, nos encanta darnos cabezazos y para nosotros el arbitro usaba un lenguaje tan inteligible como los sonidos guturales de un venado.



RESULTADO FINAL: ARQUITECTURA 12 - 53 (B) XV HORTALEZA 'A' 

1. Yankee (44' Chencho), 2. Paquirrín, 3. Kiko (39' Urdi), 4. Borja, 5. Marcos, 6. Jeffrey (50' Patxi), 7. Villa (56' Victor), 8. Gonzalo (52' Cheta), 9. Bodelón, 10. Pira (65' Peti), 11. Leo, 12. Pelut, 13. Rául (60' Tobi), 14. Hobbit (42' Plumas), 24. Duende

 16. Urdi, 17. Patxi, 18. Chencho, 19. Cheta, 20. Plumas, 21. Peti, 22. Victor, 23. Tobi


No hay comentarios:

Publicar un comentario